
Es un tanto difícil encontrarse en estos tiempos. Han sido tiempos de cambios de energía, cambios de facetas, cambios de materia, de espíritu… etc. Cambios, cambios y más cambios. Llevando casi un año fuera de las redes sociales más utilizadas por el público, por muchas razones… siendo la de más peso el nivel toxicológico de las mismas; debo decir que ha sido un buen espacio para saber y probar quiénes están y siempre han estado de tu lado, incluyendo la familia. Ya la gente está tan acostumbrada a la conveniencia de postear y que otros vean, especulen y asuman sobre su estatus que las conversaciones, así sean textuales pasan a ser muy casuales. He utilizado este tiempo para encontrarme a mí misma y para conocerme un poco más, para auto descubrir lo que la gente muchas veces ve, pero yo no. He sabido apreciarme más, encontrar cosas de mí que había perdido y soltar otras tantas que ya no necesitaba o me estaban haciendo daño. La tecnología y sus avances han llegado para quedarse, y aunque en mucho aportan y nos hacen la vida más fácil, a su vez en mucho JODEN- más bien es dominar el uso correcto de las mismas y no dejar que las mismas te controlen. Saber usarlas es clave, como un avión o un tren, conveniente… pero cuando se vuelve una constante- te separa de otras cosas, definitivamente te llevan a muchos lugares, se hacen una vía de encuentro para muchas cosas espectaculares, te hacen tener más acceso al mundo, pero si no te detienes un minuto a repasar, se te pasa la vida y te pierdes de otras cosas. La clave está en el balance, balance que yo había perdido. Y debido a mi separacón de las redes he encontrado que mi círculo se ha más pequeño aún y que las verdaderas amistades, esas de hace muchos años son las que han permanecido, son las que me encuentro en la calle y pareciera que no pasan los años. Esas cosas que pasan que te hacen apreciar aún más la gente que de verdad te quiere, la gente que saben apreciarte aún sin entenderte, la gente que cree en tí sin perjurarles nada, la gente a la que no tienes que probarle nada, simplemente están aunque no los veas a menudo, la gente que saben lo que das y lo que vales sin tener que andarles besando el culo, esa es la gente con la que debes contar… La tecnología y sus «avances» que nos «acercan» a unas personas y nos alejan de otras,me han hecho ver que no hay NADA en este mundo que supere mis amigos de la infancia y los momentos que vivimos, si bien es cierto que el «media» ayuda también jode.
Gracias a mis amigos de siempre, esto va por uds.
Dios les bendiga siempre!


